Otoplastía

La Otoplastía es una cirugía en la cual se resuelven las deformidades de la oreja; estas pueden ser muy variadas desde la ausencia total de la oreja (microtia) a simplemente una proyección muy notable de la misma por la ausencia del antehelix o el helix.

El tamaño de las orejas guarda relación con la edad, el sexo y con la altura de la persona y, especialmente, con la altura de la cabeza. Normalmente su tamaño se encuentra entre los 5.5 y 6.5 cm. de altura por 3 a 4.5 cm. de anchura y ha de ser equivalente a la altura de la nariz. Es frecuente que exista leve asimetría de tamaño y posición, muchas de estas asimetrías pueden ser corregidas.

La Otoplastía más frecuente es la operación de orejas despegadas (separadas, prominentes, de soplillo, de Dumbo, en asa, etc.) la técnica es utilizada para la corrección de las orejas separadas, por falta de pliegue y/o exceso de concha con forma de asa. Consiste en la corrección del pliegue del pabellón auditivo con puntos internos y (en la mayoría de los casos) una mínima incisión posterior, en ocasiones es necesario rebajar o retirar un fragmento del (prominente) cartilago auricular. Es un tratamiento muy sencillo, con resultados totalmente naturales y definitivos, y consigue devolver la seguridad y confianza a quien se realiza el tratamiento.

Oreja Despegada/Oreja Pegada
La creación de los pliegues se realiza mediante puntos de sutura hipoalergénicos de calibre mínimo e internos, lo que los hace invisibles desde el exterior.
El exceso de concha se puede corregir retirando una pequeña semiluna de cartílago logrando que toda la oreja se pegue a la cabeza.

La edad más aconsejable para cualquier operación en las orejas es a partir del momento en el que el niño ha desarrollado las mismas, es decir, estas han alcanzado prácticamente el tamaño definitivo, los cartílagos ya están formados y han adquirido su mayor grado de consistencia, más o menos entre los 7 u 8 años. Aunque la valoración ha de ser individual, es decir, puede ser conveniente adelantar la operación cuando el niño manifiesta problemas con sus compañeros en el colegio, u otros niños lo moles tan mucho o comienzan a burlarse de él/ella. En realidad, nuestro planteamiento es que la cirugía esta indicada cuando el niño se queja o solicita solución a su problema. En adultos cualquier edad es buena, (más vale tarde que nunca).