Aumento de Busto con Lipotransferencia/Lipoinyección

La Lipotransferencia, lipoinyección o injerto de grasa es un relleno natural totalmente compatible para las mamas,  proviene de la propia grasa de la misma paciente la cual se obtiene de zonas en la que no se desea tener y después de ser aspirada,  preparada  y enriquecida se transfiere al busto,  puede aplicarse con fines estéticos y reparadores. En Mio Corpo el Dr.Giovanni Betti  optimiza el procedimiento, enriqueciendo el tejido graso con factores de crecimiento, que garantizarán una mayor supervivencia en la zona receptora.

Si está buscando un aumento de senos natural, en  Mio Corpo GBK la podemos ayudar. El micro injerto de grasa es una técnica de aumento de senos sin implantes el cual se realiza  por medio de  transferencia de grasa corporal al área del busto? Esta técnica fue creada por el Dr. Roger Khoury de Mami, Florida y a donde el Dr. Giovanni Betti acudió a entrenarse y  aprendió el procedimiento. Es una técnica relativamente sencilla, menos estresante para su cuerpo que los métodos tradicionales y el tiempo de recuperación es rápido.

La cirugía puede ser ambulatoria, es mínimamente invasiva y tiene el maravilloso beneficio secundario de la remodelación corporal mediante la liposucción. Para este procedimiento inicialmente el Dr. Betti realiza una lipoescultura de las áreas del cuerpo donde se desea remodelar o donde no queremos tener grasa,y  luego de preparar esta grasa muchas veces mejorandola con PRP realiza la  micro transferencia a la paciente. Inicial e idealmente se prepara previamente a la paciente para el procedimiento usando un dispositivo de expansión exterior llamado BRAVA, el cual utiliza mientras duerme, durante 3-4 semanas previas a la cirugía.

El sistema BRAVA se coloca sobre los senos mientras usted duerme. Este sistema BRAVA es como un Brassier, o Expansor externo  el cual en su punto de apoyo esta confeccionado de un material de  textura blanda parecida al gel, succiona cuidadosamente el área del seno para crear una matriz adecuada para recibir luego las inyecciones de grasa.

BENEFICIOS

La utilización de la grasa del propio paciente, como material de relleno para restaurar y dar volumen o remodelar, evita cualquier posible rechazo o incompatibilidad, al tratarse de un material autólogo. Podemos definir a la grasa antóloga como el mejor material de relleno y el menos nocivo para el organismo.
Es muy importante la técnica de implantación de la grasa para asegurar que la misma sobreviva en la zona implantada y mantenga el volumen conseguido, logrando que la grasa no se reabsorba a largo plazo.

Procedimiento

Para la obtención del tejido graso, y posterior implante, se precisa de una sedación y anestesia local de la zona donante, y/o anestesia general dependiendo del paciente y de la grasa necesaria que se precise en cada caso.

Las zonas donantes más frecuentes son: abdomen, cara interna y externa de los muslos, rodillas, trocánteres (chaparreras, cartucheras) y otras.

Previa desinfección de la zona a tratar, procedemos a la obtención del tejido graso, de forma muy cuidadosa, mediante aspiración con una pequeña cánula de punta de roma unida a una jeringa especial (luer-lock) a presión negativa suficiente para aspirar y no dañar las células grasas.

Seguidamente el tejido graso es centrifugado para conseguir separar en tres estratos, el aceite (ácidos grasos), la grasa pura (que será la que infiltraremos) y los fluidos anestésicos, y la sangre, ubicados en la parte inferior. Procederemos a separar la grasa pura del resto. Todo ello nos permite la obtención de grasa pura, con todas las opciones intactas para sobrevivir.

Para evitar que la grasa se reabsorba y los resultados sean duraderos, la infiltración o injerto del tejido graso se realiza de forma intramuscular y subcutánea; a través de incisiones mínimas, cerca del área a tratar. Se utiliza una micro cánula especial con la que se depositan pequeños implantes, creando filamentos grasos de 1mm aproximadamente de diámetro; de tal manera que exista una distancia mínima de 2 mm entre ellos para garantizar su posterior supervivencia.

Tras finalizar el implante, procederemos a la inmovilización del injerto entre 7 y 10 días, con un vendaje, micropore o con la utilización de fajas de presoterapia.

En la mayoría de ocasiones sólo es necesaria una sesión de tratamiento, aunque en ciertos pacientes se requiere más de una, para conseguir el resultado deseado, sobre todo en aquellos casos en que se precisan grandes volúmenes de tejido graso para corregir el defecto.

Con los micro-injertos de grasa y el procedimiento que realiza el Dr. Giovanni Betti, la paciente suele estar de vuelta a su vida normal en un lapso de 3-7 días. No hay mayor morbilidad, tiene mínimas complicaciones, es mínimamente invasivo, sin material extraño o prótesis dentro de su cuerpo y no deja mayores cicatrices ademas de obtener los beneficios de una lipoescultura o liposuccion.